Tus clientes, tus planes
y tu marca en su móvil
El plan de entrenamiento y la dieta de cada cliente en una app con tu nombre, sus bonos de sesiones controlados y lo que entrena cuando no estás delante, a la vista. Lo hizo un entrenador personal y propietario de un gimnasio para su propio centro.
Lo que se come tu tiempo fuera de las sesiones
Si llevas a tus clientes entre hojas de cálculo, PDF y WhatsApp, esto te sonará.
- El plan viaja en un PDF. Lo mandas por WhatsApp, el cliente lo pierde entre fotos y audios, y cuando lo cambias ya no sabes qué versión tiene cada uno.
- No sabes qué hace cuando no estás. Entre sesión y sesión le toca entrenar solo. Si lo hace, con qué peso o si lo ha dejado, te enteras cuando ya es tarde.
- Los bonos se cuentan de cabeza. ¿Le quedaban tres sesiones o dos? Una libreta, una nota del móvil o la memoria: y la conversación incómoda cuando no cuadra.
- La dieta, cada vez desde cero. Cada cliente pesa distinto y come distinto, y rehacer el mismo menú con otras cantidades es trabajo repetido.
Cómo funciona aquí
Lo que ve tu cliente: su sesión de hoy y lo que levantó la última vez. Con tu nombre y tus colores, no con los nuestros.

- El plan lo montas tú, ejercicio a ejercicio. Con un catálogo de 903 ejercicios en español, cada uno con su dibujo. Lo guardas como plantilla y se lo asignas a uno o a varios clientes a la vez, y les aparece en su app.
- La dieta se ajusta a cada cliente. Montas una semana de menús y se la asignas: las cantidades se recalculan a las calorías de cada uno. Sin rehacer el menú para cada persona.
- Ves lo que entrenan de verdad. Qué sesión ha hecho cada cliente y qué día, y los días que ha apuntado su dieta. Sabes a quién escribir antes de que lo deje.
- Los bonos se descuentan solos. Vendes un bono de diez sesiones y cada entrada lo descuenta. En tu panel ves las que le quedan a cada uno, y cuando le faltan dos te aparece para avisarle.
- Con tu nombre, no con el nuestro. La app sale con tu logo, tus colores y tu nombre como entrenador. El cliente se da de alta desde un enlace, firma su contrato en el móvil y ya lo tienes en tu lista.
Lo que todavía no hace
No tiene agenda de citas individuales: si das sesiones en grupos reducidos, las montas como clases con sus plazas, pero una agenda de huecos uno a uno hoy la sigues llevando aparte. Tampoco cobra al cliente por internet: las cuotas y los bonos se apuntan cuando los cobras tú, en efectivo, por transferencia, Bizum o tarjeta. Y no hay chat dentro de la app: con cada cliente hablas por WhatsApp, a un toque desde su ficha.
Preguntas frecuentes
¿Me sirve si no tengo gimnasio propio?
Sí. Da igual que entrenes en tu estudio, en el gimnasio de otro, a domicilio o en el parque: lo que das de alta es a tus clientes, y ellos tienen su app estén donde estén.
¿Mis clientes tienen que descargarse algo?
Abren el enlace que les mandas y lo añaden a la pantalla de inicio: les queda con tu logo y tu nombre, como una app más.
¿Puedo usar mis propios ejercicios y menús?
Montas tus planes con los ejercicios del catálogo, que son 903, y tus semanas de menús con los alimentos que elijas. Si ya los tienes escritos, puedes pegarlos y el programa reconoce los ejercicios y alimentos que encuentra; lo que no reconozca lo eliges tú.
¿Cuánto cuesta?
49 € al mes un módulo, 69 € dos y 79 € los tres, más IVA. El precio es fijo: no sube por tener más clientes.
¿Hay permanencia?
No. Lo pruebas siete días con clientes de ejemplo, sin tarjeta, y si sigues, lo dejas cuando quieras.
Móntale el plan a un cliente y míralo
Siete días de prueba con clientes de ejemplo, sin tarjeta y sin permanencia. Asígnale un plan y una dieta, y mira cómo le llega al móvil.
Pruébalo 7 días gratis‹ Ver los módulos y los precios